Ingredientes:
Calabacín
Limón (1/2)
Limón (1/2)
Pimienta (mezcla)
Tabasco
Sal
Lavamos un calabacín, y con ayuda de una
mandolina, cortamos en rodajas finas.
Extendemos las rodajas sobre papel
absorbente, salpimentamos las mismas, y
añadimos unas gotitas de limón y una gota de tabasco en cada una de ellas.
Dejamos unos minutos para que pierdan el agua.
Precalentamos el horno a 120 grados, y colocamos cada una de las rodajas extendidas sobre papel de horno. Como lo que queremos es que se deshidraten, no intereresá subir la temperatura del horno.
Lo normal es que tarden en hacerse una hora y media, aunque como dependerá del grosor de las rodajas, convendrá que las vayamos probando.
Precalentamos el horno a 120 grados, y colocamos cada una de las rodajas extendidas sobre papel de horno. Como lo que queremos es que se deshidraten, no intereresá subir la temperatura del horno.
Lo normal es que tarden en hacerse una hora y media, aunque como dependerá del grosor de las rodajas, convendrá que las vayamos probando.